Análisis de la influencia del calzado en los primeros pasos de la marcha infantil.
TIPOS DE CALZADO ANALIZADO

CALZADO
MINIMALISTA

CALZADO
CONVENCIONAL

BIOGATEO
BIOMECANICS
¿Qué influye en la evolución del patrón de la marcha?
Los resultados del estudio demuestran que todos los calzados alteran el patrón de marcha descalzo.
El hecho de ir calzado supone una extensión artificial del miembro inferior que el niño ha de gestionar durante el desarrollo de la marcha. Si además, este calzado no presenta una estructura funcional mínima, el niño tendrá que realizar un esfuerzo extra que se traduce en una mayor modificación del patrón de marcha y un menor control, lo que conlleva un aumento de tropiezos y caídas.

Patrón de la marcha | Repetibilidad | Flexibilidad | Movilidad del tobillo | Control medio lateral | Estabilidad
Repetibilidad
Una longitud de paso más variable se asocia a una marcha más inestable y a un mayor riesgo de caídas.
El calzado minimalista produce una marcha con mayor variabilidad en la longitud de paso.

Flexibilidad Metatarsianos
El calzado debe facilitar la flexión de la articulación metatarsofalángica durante la fase de despegue.
Todos los calzados reducen la movilidad de la articulación metatarsofalángica respecto al pie descalzo.

Movilidad articular del tobillo
De estos resultados se puede concluir que la presencia de calzado no limita los movimientos de la rodilla ni del tobillo comparada con la condición de descalzo.
Control medio lateral
El soporte estructural en el calzado mejora el control medio lateral del talón en el contacto inicial del pie sobre el suelo.
El calzado Biogateo aporta más control medio-lateral en el contacto inicial del talón y el apoyo del pie sobre el suelo, lo que reduce el riesgo de inestabilidad.

Estabilidad
Un calzado sin estructura funcional mínima incrementa el riesgo de caídas con respecto a caminar descalzo.
Destaca la única presencia de caídas con el calzado minimalista.

Según el IBV el calzado más adecuado para la etapa de adquisición de la marcha debe:
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Proteger en entornos no controlados.
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Permitir la movilidad del pie.
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Mantener la estabilidad natural del pie descalzo
